Base Maquillaje Correcta

BASE-DE-MAQUILLAJE-COMO-ELEGIR

Saber elegir la base de maquillaje adecuada es casi un arte que muy poca gente controla. Y no es solo el color o la textura, sino la manera en la que nos la aplicamos, la luz con la que lo hacemos, el resultado final.
Todo buen pintor sabe que la preparación del lienzo es una parte fundamental para que el resultado de que su obra sea perfecta. Un 50% del éxito dependerá del estado en el que se encuentre la piel.

La Base nunca debe faltar en tu rutina de maquillaje ya que ésta sirve para:

  • Cubrir imperfecciones como: acné, líneas de expresión o enrojecimiento, entre otros.
  • Emparejar el tono de la piel cuando hay manchas.
  • Lograr una piel más homogénea.
  • Dar luminosidad al rostro.
  • Protegen y Hidratan la piel. Algunas poseen FPS, además de hidratar la piel también nos protegen del sol durante el día.

Actualmente en el mercado existe una gran variedad de presentaciones: en crema, fluido, mousse, barra o compacto. Además, hay una para cada tipo de piel: seca, normal, mixta o grasa. Escoge la que más se adapte a tus necesidades.

Lo primero es saber cuál es tu tipo de piel y sus necesidades:

  • Piel Seca: Cuando tu piel es seca, opaca y tienes líneas finas, aplica una crema hidratante antes de maquillar y espera un par de minutos para que tu piel la absorba. Luego aplica base de maquillaje que contenga agentes humectantes, así obtendrás un maquillaje luminoso y suave. Prefiere bases líquidas y evita los polvos ya que harán que tu piel se vea más seca y escamosa, marcarán aún más tus líneas de expresión.
  • Piel Grasa y Mixta: Si sufres de acné o si tu piel es muy grasa, preocúpate que la base no tenga agentes oclusivos (que tapan los poros y producen granitos) y evita bases que contengan aceite. Si tu piel brilla mucho, los polvos son una buena opción. Elige bases con acabado mate, que además de su acción matificante, se fijan mejor a la piel. Hay pieles grasas que también presentan falta de agua como la piel seca, para este tipo de pieles es recomendable bases con agentes hidratantes no oclusivos. Para las pieles mixtas existen bases específicas con acciones equilibrantes.
  • Piel Normal: Puedes usar lo que quieras, bases líquidas o en polvo. Busca una base preferentemente muy ligera para que ni se note que estás maquillada.
  • Pieles Maduras: Si se tiene piel madura es preferible usar una base humectante liviana y evitar las bases pesadas porque hacen las arrugas más notables.
  • Piel con Manchas: Cuando tu rostro es de tono disparejo, lo mejor es que pruebes con formulas que sean livianas y fáciles de mezclar, para obtener un tono uniforme sin necesidad de tener una gruesa capa de maquillaje.

Como-aplicar-correctamente-la-base-del-maquillaje

¿Cómo Elegir el Tono Correcto?

Una vez que hayas encontrado la fórmula perfecta que se adapte a tus necesidades, el siguiente paso para lograr una tez perfecta, es buscar el tono ideal. Además de emparejar el tono de la piel y ayudar a proteger la piel de daños ambientales, la Base puede hacer lucir tu cutis más suave e impecable.

  • Las Bases en tono amarillo son ideales para casi todo tipo de piel. Las Bases con un poco de tono amarillo emparejan casi todo tipo de tez. El amarillo reduce el rojo, lo cual se neutralizaría.
  • Prueba un tono en el mentón o en una mejilla. El tono correcto literalmente debería desaparecer en la piel y difuminarse con el tono de piel del cuello en lugar que el del rostro.
  • Cuando pruebes un nuevo tono, es mejor probarlo en la luz natural. Y también asegúrate de dejarle algunos minutos para que la base se adapte a tu cutis antes de tomar la decisión sobre el color.
  • Es aconsejable tener dos bases de maquillaje, en dos tonos diferentes: uno más claro y uno más oscuro, ya que a lo largo del año pasamos por diferentes tonos. Así las podemos mezclar y además, podemos dar toques de luz en el rostro con el fondo de maquillaje del tono más claro.

Aplicación de la Base de Maquillaje

Una vez elegida la base deseada y adecuada para nuestra piel, queda aplicarla. Esto dependerá expresamente de la textura que elijamos.
En función de la textura, las bases se pueden aplicar con el dedo, brochas de polvo o esponjas.
Independientemente de la textura y su método de aplicación, debemos ponernos como objetivo no poner más producto del que necesitamos, dejar que la piel las absorba en el caso de las bases fluidas y difuminarla por todo el rostro asegurándonos que no queda ninguna zona con color uniforme.