Dermatitis Atópica

dermatitis-atopica

La Dermatitis Atópica es una patología inflamatoria crónica, que produce sequedad, picor e irritabilidad en la piel (piel seca e irritable). Se considera una enfermedad cutánea no contagiosa de carácter hereditario que cursa con brotes agudos y periodos de remisión. Esta dolencia, puede aparecer en cualquier edad, se relaciona con las reacciones emotivas. Por este motivo, la vuelta al trabajo y al colegio tras el verano, puede convertirse en un factor estresante que desencadene un brote agudo.

Sus síntomas varían de una persona a otra, aunque los niños de corta edad son quienes más sufren sus consecuencias, sobre todo en los casos más graves que llevan a producir alteraciones del sueño con las repercusiones familiares y personales que esto conlleva.

Empeora en otoño, cuando la humedad ambiental es más baja y la piel se reseca más de lo normal. Los factores ambientales que influyen en su empeoramiento son una baja humedad, una mayor sudoración debido al calor, el contacto de la piel con sustancias irritantes y un baño e higiene inadecuados. También está demostrado que el estrés empeora la enfermedad. En el caso de los jovenes en épocas de exámenes, por ejemplo.

La comida por sí sola no causa dermatitis atópica pero sí se sabe que las alergias por la comida pueden empeorar la enfermedad. Los niños que tienen dermatitis atópica, son generalmente alérgicos a los lácteos, las nueces y los mariscos.

Quienés_pueden_contraer_dermatitis_atópica

Consejos:

  1. La higiene es fundamental, pero siempre se debe atender a utilizar los productos adecuados, sin jabón, sin perfume, ni parabenos, ni conservantes. Es mejor evitar los baños y optar por duchas, que deben ser cortas y con agua tibia , a ser posible una vez al día solamente y te debes secar con una toalla sin frotar. Después de la ducha no olvides ponerte crema hidratante en la piel y debes mantener una buena higiene en manos y uñas.
  2. Hidratación. Los emolientes son vuestro mejores aliados porque la hidratación favorece la flexibilidad de la piel aportando elasticidad. La sensación de una piel hidratada es bienestar, salud y juventud. No pasa nada si te aplicas crema hidratante más de una vez al día o bien Aceite de Coco que suele ir muy bien. Beber mucha agua es fundamental y siempre usa una crema adecuada para tu tipo de piel.
  3. No rascar. Cuando hay prurito se debe evitar rascarse, para ello es importante desviar la atención y estar distraído. Sí es inevitable o se trata de un niño, hacedlo suavemente y aportad frío. El Agua Micelar es un gran calmante. No olvidéis que rascar alivia momentáneamente pero intensifica el proceso en pocos minutos.
  4. Evitar agentes irritantes y factores desencadenantes ¡Atención a muchos de los tejidos que usamos! Hay que optar por los naturales y suaves, como el lino, algodón o hilo, evitando las fibras sintéticas y las lanas, que pueden provocar picor y sequedad en la piel. A la hora de lavar vuestras prendas recordad no utilizar lejías ni suavizantes ¡Cuidado al elegir los detergentes de la ropa!
  5. Los espacios también son importantes, los síntomas mejoran con el ambiente húmedo, no es conveniente exponerse al calor, y muy importante ventilar las estancias.
  6. La fototerapia y la balneoterapia son tratamientos muy adecuados en estos casos.
  7. El ejercicio, la meditación u otras técnicas de control del estrés puede ayudar a aquellos para los que el estrés es un desencadenante de un brote agudo.
  8. Usar guantes de protección para las actividades que requieren la inmersión frecuente de las manos en el agua debido a determinados trabajos o situaciones cotidianas.
  9. Usar un humidificador tanto en invierno (cuando se seca el calentamiento de la atmósfera) como en verano (el aire acondicionado agota la humedad en el aire) y mantener las temperaturas frías en las áreas de dormir, ya que el calor puede provocar sudoración, picazón e irritación.

En cuanto a la aplicación de los productos destinados a la piel, como emolientes, no se deben aplicar en la piel afectada directamente. Se ha de calentar en las manos y hacerlo después hasta favorecer la total absorción del producto. Otro punto a tener en cuenta es el hecho de que cuando el brote esta activo la eficacia de las cremas es menor, puesto que estas trabajan y son más eficientes cuando la piel está en descanso, es decir, en fase de remisión.

570x373xgranitos-en-la-cara-bebe.jpg.pagespeed.ic.Z5AnM4ogHd