Cuidado de la piel

Cuidado de Pies

pies1

Solemos cuidar de nuestro cabello, nuestras manos y nuestro rostro, pero los pies parece que caen en el olvido, aunque no debería ser así. Ellos son nuestro sostén y tendrían que ser los primeros en ser cuidados y mimados. Además, son los que más se resienten al caminar, al usar un calzado ajustado, al caminar descalzos, al hacer ejercicio, etc.
A la larga, esto puede ser un problema. Más allá de la estética, es bueno tener los pies en perfecto estado para evitar dolores más graves en el futuro. Y también, lucirlos hermosos en sandalias durante el verano.

Problemas Más Comunes Normalmente:

  • Sequedad de los pies y talones: Si solo los tienes agrietados, que es lo más común, debemos cortar con mucho cuidado las pieles muertas e hidratar a diario con alguna crema especial para pies, aunque si es solo sequedad, con una crema hidratante habitual del cuerpo, puede ser suficiente.Si tienes heridas abiertas, es aconsejable acudir a tu médico y que te recete alguna crema o pomada para solucionar el problema.
  • Sudoración excesiva y olor a pies: Para solucionar este problema, es importante mantener una higiene diaria, pero no solo con agua, sino con jabones que retiren las bacterias causante del mal olor debido a la sudoración. En algunos zapatos, también residen este tipo de bacterias, con lo que es importante lavarlos o lavar las plantillas. Un buen calzado y unos buenos calcetines, que dejen respirar el pie, ayudarán a que la sudoración y el olor sean más leves.
  • Rozaduras de los zapatos: Debes tener mucho cuidado con esto, pues las rozaduras o ampollas en los pies se pueden infectar fácilmente.
    Si llevas zapatos nuevos, es aconsejable utilizarlos a ratos cortos, y así evitaremos estos problemas.
    Si aparecen rozaduras o ampollas, es importante mantener una buena higiene de la zona para evitar infecciones graves. No te recomiendo reventar o sacar el líquido de las ampollas, a no ser que veamos que se va a romper por si sola. En ese caso, pínchala con una aguja bien desinfectada con alcohol o quemada con una llama, pero con mucho cuidado de no dañar la piel exterior. Ten en cuenta que hay multitud de remedios para prevenir las ampollas y rozaduras.
  • Callos: Los callos son el mecanismo de defensa del pie ante una rozadura o presión continua. Éstos empiezan con una parte más callosa que penetra en la piel, los famosos ojos de pollo. La mejor forma para ayudar a eliminarlos es acudir al podólogo o hacerse una buena pedicura en tu centro de estética.
  • Juanetes: Los juanetes son una deformación de los huesos, ya sea por la forma de andar o por los zapatos de tacón o estrechos, o las dos cosas juntas. Es cierto que son hereditarios, pero este factor es mínimo.Si tienes de estos, te aconsejo que acudas a un podólogo, que probablemente te haga unas plantillas para evitar que sigan creciendo. También, existen parches de silicona que te pueden ayudar a disminuir el dolor.
  • El Pie de Atleta: Un problema típico de verano, es una infección por hongos debida a una sudoración extrema y humedad concentrada en los pies. Se trata con antimicóticos y suele curarse con constancia en el tratamiento. Para evitarlo se aconseja:
    •  Utilizar chancletas o zapatillas de goma en piscinas, saunas, gimnasios y zonas públicas donde se está en contacto directo con la humedad.
    • Usar calzado que permita la transpiración, a ser posible de piel o materiales naturales.
    • Nunca comparta toallas o calzado.
    • Higiene diaria de los pies, secándolos cuidadosamente especialmente entre los dedos.
  • Uñas mal cuidadas:

    Hongos en las Uñas

    Estos hongos se alimentan de la queratina de las uñas, y provocan que la uña se amarillente, oscurezca, se engrose y/o se resquebraje, y posteriormente se despegue del dedo. Es muy complicado eliminarlos. Un método preventivo y que ayuda a deshacerse de ellos, es el aceite del arbol del te.

    Uñas Encarnadas

     Este problema puede ser debido a una mal formación de la uña, a un calzado muy estrecho y/o apretado, o haber sido mal cortada. Para evitar esto, debes cortar la uña de forma cuadrada. Si tienes infección, lava el pie con agua templada y jabón, y luego añade agua oxigenada en abundancia.

pies2

Para tener unos pies bien cuidados, también es necesario mantener una rutina diaria, del mismo modo que nos cuidamos las manos o la cara.

Recomendaciones:

  • Es muy importante elegir un calzado adecuado: cómodo, de material transpirable y suave, amplio y con una suela amortiguadora a la par que flexible. Esto evitará de modo considerable la aparición de rozaduras y ampollas.
  • Para la  sudoración se puede optar por productos que regulan la transpiración como pueden ser polvos de talco o soluciones que se aplican en zapatos o pies una vez lavados y secados.
  • En verano debemos duplicar la hidratación de la piel para evitar problemas de sequedad, los cuales son mucho más evidentes en verano. Se recomienda aplicar las cremas hidratantes, preferiblemente por la noche para evitar aumentar la sudoración durante el día.
  • También se recomienda el uso de una lima o piedra pómez en las zonas rugosas y ásperas de los pies un par de veces por semana, con el objetivo de eliminar las durezas.
  • Limpieza: lava tus pies de forma diaria con agua tibia y evitando los baños de pies prolongados.
  • Hidratación diaria: hidrata tus pies con una crema ultra-hidratante indicada específicamente para este uso.
  • Calcetines: usa siempre calcetines de tu talla, bajos o ceñidos, y mejor de algodón o fibras naturales.
  • Consulta a un podólogo regularmente. Una vez al año por lo menos, examina y trata tus pies, quitando las durezas y los callos.
  • Cuidados especiales, Pie Diabético: El pie diabético exige un cuidado mayor, ya que es una de las complicaciones más importantes de la diabetes. La diabetes puede causar daños en los nervios, lo cual reduce la sensibilidad en los pies, también puede reducir el flujo de sangre a los pies, de modo que una herida puede demorar más tiempo en sanar o bien una infección puede ser más difícil de combatir. A raíz de estos problemas, es posible que una persona diabética no perciba algún objeto extraño en su zapato; éste podría causar una ampolla o una ulceración y finalmente una infección crónica que concluya en la amputación del pie o incluso de la pierna, por lo que es importante revisar bien el calzado antes de ponérselo, mirándolo y sacudiéndolo.

Espero que todas estas recomendaciones e información os sirva de ayuda. ¿Algún problema o solución que se me haya escapado? ¿ Que me decís?

Anuncios